La anemia es una afección que se caracteriza por la falta de glóbulos rojos sanos o de hemoglobina (un componente de los glóbulos rojos). Los glóbulos rojos transportan oxígeno a todas las partes del cuerpo. Sin oxígeno, las células del cuerpo no pueden producir energía, lo que causa cansancio.
La anemia puede deberse a muchas causas diferentes. Algunas de las causas más comunes de anemia son:
Sus riñones hacen mucho más que producir orina. Son muy importantes para la producción de glóbulos rojos saludables.
Los riñones producen una hormona llamada eritropoyetina, que es necesaria para producir glóbulos rojos. Cuando tiene enfermedad renal o los riñones no funcionan tan bien como deberían, no pueden producir eritropoyetina, lo que a su vez afecta a los glóbulos rojos.
Sin eritropoyetina, el cuerpo no puede producir suficientes glóbulos rojos. O bien, los glóbulos rojos que se producen no pueden funcionar tan bien como deberían. Esta situación produce anemia.
La anemia es muy común en las personas que tienen enfermedad renal. Aproximadamente 1 de cada 7 personas con enfermedad renal también padece anemia.
Existen muchos síntomas de anemia. Sin embargo, puede tener anemia y sentirse bien. Muchas personas con anemia no presentan síntomas. La única forma de saber si tiene anemia es comprobando los niveles de glóbulos rojos y hierro en la sangre.
Algunos de los síntomas más comunes de la anemia son:
Su médico verificará la salud de los glóbulos rojos con pruebas de laboratorio. La hemoglobina y el hematócrito son dos valores comunes que miden la salud de los glóbulos rojos.
Si sus valores son bajos, el médico puede recomendarle que consuma ciertos alimentos para ayudar a los glóbulos rojos. O bien, es muy común que las personas que padecen enfermedad renal necesiten inyecciones de eritropoyetina para fomentar la producción de glóbulos rojos. El médico podría ordenar otras pruebas para verificar otras causas de anemia.
Este contenido no pretende sustituir el asesoramiento médico profesional, el diagnóstico ni el tratamiento. Consultá siempre a tu médico o a otro profesional de la salud calificado ante cualquier duda que tengas sobre una condición médica.