Ingerir una dieta equilibrada es importante, por supuesto. Pero las bebidas que consume son igual de importantes y hay que prestarles atención. Tomar una bebida dulce o alcohólica en forma ocasional no afectará negativamente una alimentación saludable. Sin embargo, elegir bebidas sin azúcar la mayor parte del tiempo puede ayudarle a mantener una dieta equilibrada. Esto es lo que necesita saber sobre las bebidas y cómo mantenerlas equilibradas.
Los refrescos azucarados, el café y el té pueden contener muchas calorías y azúcar agregada. Consumirlos con frecuencia puede producir aumento de peso, diabetes tipo 2 y otros problemas.
El alcohol tampoco es bueno para la salud. A corto plazo, puede causar hinchazón, problemas para dormir y una disminución de las inhibiciones. En otras palabras, el alcohol puede hacer que coma y beba más de lo que tenía planeado. Con el tiempo, beber alcohol puede elevar la presión arterial y los niveles de colesterol. También puede causar problemas hepáticos y aumentar el riesgo de ciertos tipos de cáncer. Reducir el consumo puede mejorar el sueño y aumentar los niveles de energía.
Más buenas noticias: puede disfrutar de bebidas ricas y festivas sin alcohol ni azúcar.
Nada supera al agua cuando se tiene sed. Pero tal vez tenga ganas de tomar algo con más sabor. O quizá le resulte difícil beber lo suficiente a lo largo del día. Hay muchas opciones ricas sin azúcar que puede tener en cuenta.
Las bebidas sin azúcar pueden ayudarle a mantenerse hidratado y con energía. Además, no aportan calorías adicionales. Agregue aguas saborizadas y tés de hierbas a la lista de compras. O prepare una jarra de agua infusionada para enfriar en el refrigerador.
Es posible que descubra que sus papilas gustativas se adaptan. Puede que pronto prefiera estas bebidas sin azúcar a las azucaradas. Brindar y mantener el equilibrio no tiene por qué significar perderse el sabor o la diversión. Se trata simplemente de disfrutar de bebidas que contribuyan a su salud en general. ¡Brindemos por eso!
Este contenido no pretende sustituir el asesoramiento médico profesional, el diagnóstico ni el tratamiento. Consultá siempre a tu médico o a otro profesional de la salud calificado ante cualquier duda que tengas sobre una condición médica.