Todos establecemos metas de salud con buenas intenciones. Sin embargo, a menudo surgen imprevistos que dificultan que las alcancemos. ¿Cuál es la clave del éxito a largo plazo? Identificar sus desencadenantes personales y planificar cómo los manejará. Siga leyendo para conocer los desencadenantes más comunes y las formas de evitar que arruinen el logro de sus metas de salud.
Desencadenante: Marketing de alimentos
Consecuencia: Elegir alimentos menos saludables; comprar en exceso
Desde envases llamativos hasta sabores intensos, los alimentos altamente procesados están diseñados para atraerle. Evite la tentación en el supermercado con unos sencillos pasos:
Desencadenante: Sentir cansancio
Consecuencia: Omitir el ejercicio
Después de un largo día, es tentador relajarse. Incorporar algo de movimiento mientras ve la televisión puede permitirle descansar el cerebro y cuidar de el cuerpo. Algunas buenas opciones son:
Desencadenante: Sentir demasiada hambre
Consecuencia: Comer en exceso; elegir alimentos que no cumplen con sus metas de salud
Cuando espera demasiado tiempo para comer, es más probable que coma lo que tenga a mano. Esto también puede hacer que coma en exceso. Para evitarlo:
Desencadenante: Reunirse con amigos para comer o tomar algo
Consecuencia: Comer o tomar más de lo que usted pretendía
Es fácil excederse cuando equipara socializar con comer y beber. Estos son algunos pasos que puede seguir:
Desencadenante: Estrés
Consecuencia: Autorrelajación mediante la comida
La comida es una respuesta que muchas personas eligen cuando la vida se vuelve estresante. ¡No es algo poco frecuente! En su lugar, tal vez le sirva usar otras estrategias para controlar el estrés:
Este contenido no pretende sustituir el asesoramiento médico profesional, el diagnóstico ni el tratamiento. Consultá siempre a tu médico o a otro profesional de la salud calificado ante cualquier duda que tengas sobre una condición médica.